El Jetta Blanco, los pueblos indígenas y las empresas socialmente responsables

Me convence que el señor Presidente maneje como vehículo un sedán, que viaje en vuelos económicos y que espere en linea como los demás. Me parece un buen ejemplo, valoro mucho la humildad y más en un líder. En México más que nada necesitamos evitar los despilfarros de gente pretenciosa que lo único que quiere es enriquecerse de la manera más fácil y ven en el “servicio público” y la política la manera de hacerlo.
Me duele mucho el ver como los más vulnerables en este país, los pobres, los ancianos, las madres adolescentes, los discapacitados siguen sin poder salir de la miseria. El 50 % del país prácticamente vive al día sin la posibilidad de generar un ahorro y en muchos casos sin la educación académica suficiente para entender los derechos que por ley han adquirido. Durante mi corta vida de 50 años he visto como los políticos, muchos servidores públicos, y sus amigos se enriquecen a costa de ordeñar al erario. La red de complicidades para repartir el botín se hizo tan intrincada que no hay manera de encontrar culpables. Yo lo único que aspiro es que se acabe de raíz esa perversa trama en la cual unos cuantos se repartían el botín a costa de dejar a los vulnerables a la deriva.
Desde la época de la colonia los grupos indígenas han sufrido de discriminación y han quedado apartados de los planes de progreso y desarrollo, en la práctica han sido segregados a subsistir en el campo con el mínimo indispensable. Me dio tanto gusto el ver que en el Zócalo un grupo variado de representantes de etnias indígenas cobijarán al hoy Presidente en su discurso a la nación. El mensaje fue claro, con cien puntos específicos como compromisos de gobierno. Pero para mí el simbolismo cumplió un papel tan importante como la palabra. Los representantes indígenas, que han sufrido por siglos el despreció de las clases privilegiadas en el escenario público.
Por mi nombre es evidente que yo no soy indígena, pero como nieto de migrantes me sé afortunado por haber nacido en estas tierras abundantes en recursos naturales y en cultura. Todo el que nace en México es adoptado por las culturas ancestrales, bajo el sol todos somos iguales. Esta tierra que llamamos patria es hogar para todos por igual, está tierra que nos nutre y nos da sustento.
Espero que estas diferencias que nos han inculcado vayan desapareciendo, para ser un País verdaderamente desarrollado tiene que haber oportunidad para todos, tenemos que participar para que a todos los mexicanos nos vaya bien, empecemos por aceptar que hay que eliminar la pobreza, será un buen primer paso de muchos por seguir. Es claro que hay que apoyar al campo, mejorar los caminos rurales, enfocar el esfuerzo en las zonas marginadas, si a los de abajo les va bien, la sociedad crece en su conjunto. Un país es tan rico como el más pobre de sus individuos. Un cuerpo no puede estar sano si cualquier órgano o miembro sufre algún padecimiento. Hay que fortalecer los eslabones más débiles de nuestra cadena social.
El crear valor social no solo es responsabilidad del gobierno, cada persona y cada empresa tiene que poner de su parte. En México hemos promovido la Responsabilidad Social Empresarial (ESR), como un distintivo de mucho prestigio y reconocimiento, el Centro Mexicano para la Filantropía ha logrado comprometer a 876 empresas en el año 2018, cada una con sus respectivos programas sociales. Las empresas Socialmente Responsables pueden ser un factor clave en este esfuerzo por lograr un país más justo y abundante.Indígenas-Prati-FOTO-01-Presidencia-de-la-República

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s