Respeto a la naturaleza, requisito para el desarrollo sustentable

IMG_6547La vía Maya representa una gran oportunidad para el país. Primeramente porque esta inversión traerá una derrama económica directa durante los cuatro años de trabajos de construcción y la expectativa es que, una vez en operación, se convierta en un medio de conectividad regional que permita a visitantes y habitantes por igual comunicarse y trasladarse de manera más efectiva, rápida, segura y eficiente.

La vía Maya no solo traerá un tren sino que también generará una ciplopista a su lado, y bajo de esta irán enterrados cables de electricidad, fibra óptica, agua y drenaje que podrá brindar servicios básicos a las comunidades por donde pase. Esta línea de comunicación y servicio puede extenderse a partir del trazo marcado hacia una cantidad enorme de comunidades que al día de hoy carece de servicios básicos.

Existe mucha preocupación respecto al efecto que esta obra de infraestructura puede traer sobre las poblaciones de Jaguar. Me da tanto gusto que al fin la sociedad esté pensando en el respeto a la naturaleza en los proyectos de desarrollo. De acuerdo al “Global Forest Watch” nuestro país registra una de las tasas de deforestación más altas del mundo, y la región mas afectada es justamente la Península de Yucatán que suma una pérdida de selva de 95,000 hectáreas de acuerdo a un estudio realizado en el 2017. Hasta el día de hoy México ha sido uno de los paises con mayor pérdida de bosques y selvas del planetas, la política ambiental ha sido un fracaso, muchos de los grupos ecológicos, supuestos defensores de los recursos naturales, han actuado como mercenarios vendiendo su silencio a cambio de una beca, una plaza o por la asignación de recursos públicos y privados a fondos perdidos. 

Cómo no se manifestaron estas voces durante los últimos 30 años que se ha construido y ampliado la autopista que corre desde Cancún a Campeche, cómo no se manifestaron cuando se amplió el corredor Riviera Maya o cuándo se construyó recientemente la autopista Playa del Carmen-Mérida. Nadie se pronuncio ante tantos proyectos. Trabajo justamente en Playa del Carmen y sé que la carretera que comunica con Mérida cortó una selva virgen en dos, fragmentando un territorio que es santuario del jaguar. Aquí en Playa mes a mes vemos la tala total de cientos de hectáreas de selva para la construcción de fraccionamientos, centros comerciales o simplemente para cambiar el uso de suelo, cientos de hectáreas mensuales desde hace años y nadie dice nada.

Los jaguares el día de hoy se acercan a los asentamientos humanos existentes donde son masacrados por los pobladores que piensan que el felino representa una amenaza para su integridad o la vida de sus mascotas y ganado. Los riesgos directos más evidentes sobre las poblaciones de Jaguar son la caza furtiva, común en toda la región peninsular, sobre la cuál ni siquiera hay estimados ya que es completamente clandestina. La fragmentación de los corredores biológicos por donde el jaguar, y otras especies, transitan también ha provocado atropellamientos por miles de vehículos que pasan de día y de noche como balas silenciosas. Lo peor es que estas mismas carreteras facilitan el acceso de humanos a las selvas y con ello traemos nuestras motocierras, nuestras escopetas, nuestra maquinaria pesada y mil proyectos de desarrollo y especulación.

El Tren Maya está proyectado sobre las vías existentes, no está planteando la creación de nuevos trazos de caminos. Como lo he expresado en otras ocasiones un tren es mucho menos riesgoso para la fauna que cientos de coches y trailers. Existen estudios que indican que la fauna, incluyendo al jaguar, sienten las vibraciones del tren desde la distancia lo cual evita atropellamientos, algo que con los coches y trailers no ocurre. Y otro aspecto importante es que el servicio del tren es de una estación a otra evitando que los seres humanos se bajen en cualquier sitio del trayecto.

La amenaza más grande hacia la naturaleza somos los seres humanos. Obviamente cualquier obra de infraestructura, incluyendo al tren, se tiene que construir cumpliendo con todas las leyes, normas y recomendaciones de especialistas para minimizar los efectos negativos sobre la medio ambiente. Pero insisto somos los seres humanos y nuestra actividad depredadora que daña de manera sistemática los recursos naturales.

La vía maya tiene que venir de la mano con educación ambiental para las comunidades, con reglamentos de cacería, con mayor regulación a los desarrollos habitacionales, industriales y de servicios. Hasta ahora el criterio de desarrollo es “desmontar para plantar” o “devastar para construir”, esto tiene que cambiar, lo que tenemos es que respetar a la naturaleza, necesitamos desarrollar criterios de desarrollo que den prioridad a la conservación. En la Península de Yucatán los jaguares podrían transitar por las ciudades si hubiéramos dejado más áreas verdes, si hubiéramos construido los asentamientos humanos dejando parques lineales y respetando los corredores biológicos.

Para mantener nuestros ecosistemas sanos y las poblaciones de fauna equilibradas tenemos que respetar a la naturaleza, es responsabilidad de todos, de cada uno de nosotros. hay que generar una mayor conciencia ecológica, un sentido ambiental, un pacto social para proteger lo que nos queda de recursos naturales y poder afirmar que nuestros proyectos de desarrollo son sustentables.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s